|
Añade nuestras noticias a tu página principal de Google |
|
|
|
| Sobre el escenario europeo |
| |
Exactamente a la misma hora en la que este martes el himno de la Champions envolverá el Olímpico (20:45 h.), el Real Madrid se ejercitaba sobre el verde ultimando los detalles del choque ante el Roma. El buen ambiente gobernó los rondos, mientras la seriedad llegó a la hora de disputar un partidillo a medio campo. Ramón Calderón, a pie de campo, quiso estar cerca de los madridistas en una previa tan importante. Comienza la cuenta atrás en el reloj de la Champions...
El reloj de los madridistas marcaba las 10 de la mañana del lunes cuando montaban en el autobús con destino al aeropuerto de Barajas. Desde allí, poco más de media hora después, despegaría La Saeta rumbo a Roma. Las agujas señalaban las 13:30 horas cuando la expedición madridista ponía pie en tierras italianas. En la maleta, mucha ilusión; en la mente, una única palabra: Champions . A pesar de que la eliminatoria de octavos se decidirá en el Bernabéu el próximo 5 de marzo, los blancos saben de la importancia de conseguir un buen resultado que dé cierta tranquilidad hasta entonces.
Finalizada la sesión, fueron varios los jugadores que se quedaron algunos minutos más sobre el césped del Olímpico practicando los lanzamientos a puerta. Además de intentar mantener la portería a cero, uno de los principales objetivos del Real Madrid es lograr marcar para llevar una renta goleadora que le permita cierta tranquilidad en el decisivo encuentro que acogerá el Bernabéu dos semanas después del choque de ida. Guti, Soldado, Baptista, Balboa y Drenthe fueron algunos de los madridistas que probaron su puntería pensando en el Roma. Mientras, Cannavaro se retiraba a vestuarios entre la ovación y los gritos de ánimo que los aficionados italianos le dispensaron desde la grada. Ramón Calderón quiso estar cerca del equipo
El presidente del Real Madrid sabe de la importancia del encuentro ante el conjunto italiano y del nivel de compromiso que los jugadores están mostrando ante el choque frente al Roma. Por eso, el máximo mandatario blanco quiso estar cerca de la plantilla en las horas previas al choque y se desplazó hasta el escenario del encuentro. A pie de campo en el Olímpico de Roma, Ramón Calderón observó cómo trabajaron los hombres de Schuster. El dirigente madridista se marchó antes de finalizar la sesión ya que estaba invitado a una cena en la Embajada de España en El Vaticano.
|
| | |